Muchas mujeres se sienten jóvenes, activas y saludables a los 35 o 40 años y consideran que es un buen período para convertirse en madres. Sin embargo, los ovarios tienen su propio reloj biológico y no siempre evolucionan al mismo ritmo que el resto del cuerpo.
Por eso, los especialistas destacan que una menstruación regular o un buen estado general de salud no necesariamente reflejan el potencial reproductivo. La tendencia de este año es concientizar que la información temprana puede ser clave para tomar decisiones reproductivas con más libertad y menos incertidumbre. Tener conocimiento de la reserva ovárica es el punto que los profesionales señalan como crítico porque se desconoce la dinámica.
Esperar
La postergación de la maternidad es una tendencia creciente. Razones profesionales, económicas, personales o simplemente la decisión de esperar el momento adecuado hacen que cada vez más mujeres planifiquen la maternidad en etapas más avanzadas de la vida. Sin embargo, la fertilidad femenina continúa teniendo una estrecha relación con la edad.
Uno de los conceptos que más buscan difundir los especialistas es el de reserva ovárica. Se trata de la cantidad de óvulos disponibles en los ovarios y constituye uno de los principales indicadores del potencial reproductivo femenino .
La disminución de la reserva ovárica generalmente no presenta síntomas y es lo desafiante en el contexto de desinformación. "Muchas mujeres conocen qué es la reserva ovárica recién cuando comienzan a buscar un embarazo. Nuestro desafío es que esa conversación ocurra antes, para que puedan tomar decisiones reproductivas con mayor información y previsibilidad", explica el Dr. Fabián Lorenzo, vicepresidente de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (Samer).
Los profesionales aclaran que la reserva ovárica es solo una parte de la historia. "La mayoría de las mujeres no presenta síntomas. Por eso hablamos de prevención y de la importancia de evaluar la fertilidad antes de que aparezcan dificultades para lograr un embarazo", señala el Dr. Agustín Pasqualini, Presidente de Samer.
Según explica el especialista, la fertilidad comienza a disminuir gradualmente después de los 30 años y el descenso suele acelerarse a partir de los 35. Además, dos mujeres de la misma edad pueden tener realidades reproductivas completamente distintas.
Cantidad y calidad
“La reserva ovárica informa principalmente sobre la cantidad de óvulos disponibles. La calidad ovocitaria sigue estando estrechamente relacionada con la edad y continúa siendo uno de los factores más importantes para lograr un embarazo", explica la Dra. Leticia Solari, secretaria de Samer.
Los especialistas observan que cada vez más mujeres buscan conocer su situación reproductiva antes de intentar un embarazo. Según datos observados por los profesionales, la edad promedio de consulta pasó de los 39 a los 35 años en los últimos años, reflejando un creciente interés por acceder a información de manera preventiva.
En este contexto, la preservación de fertilidad aparece como una alternativa para quienes desean postergar la maternidad. En ese caso lo mejor es conocer el estado de la fertilidad, preservar óvulos a los 30 no es lo mismo que hacerlo a los 38. La edad continúa siendo uno de los principales factores que impactan tanto en la cantidad como en la calidad de los óvulos disponibles.